Luis de la Fuente (Haro, 1961) es un hombre de fe. También, y obviamente, de deporte, pues hablamos ni más ni menos que del actual campeón de Europa y de la Liga de las Naciones. Dicen quienes mejor le conocen que el seleccionador nacional de fútbol es un hombre íntegro, que no se pone la careta de la fe y la careta del deporte, y su éxito lo confirma, pues no parece posible la excelencia sin remar hacia delante con todo lo que uno es. Y don Luis es, ante todo, un convencido de los valores para todo. Devoto de la Hermandad del Cachorro, su vida y obra están marcadas por esta vocación doble, pero unitaria: la de servir a su país y vivir una fe cristiana con coherencia y sencillez. También de manera valiente, en un mundo tan expuesto como el de la élite del deporte. Desde la excelencia en su profesión, y sin él pretenderlo, se ha convertido en un ejemplo de cómo vivir la religión sin complejos y ser un mejor profesional gracias a ella.
«El escritor Álvaro Pombo García de los Ríos, de 85 años, acaba de ganar el Premio Cervantes 2024, el más importante de las letras hispanas. Entre las razones para concedérselo está «su extraordinaria personalidad creadora, su lírica singular y su original narración. A su notabilísimo nivel como poeta y ensayista, se une el ser uno de los grandes novelistas de nuestra lengua que indaga en la condición humana desde las perspectivas afectivas de unos sentimientos profundos y contradictorios«
Seguro de para muchos Alvaro Pombo no es un desconocido, quizás sí para las generaciones más jóvenes; pero desde hace muchos años es un escritor reconocido dentro y fuera de nuestras fronteras. Alvaro Pombo, ha sido premiado recientemente con el Premio Cervantes, máximo galardón de nuestras letras. En el siguiente artículo se puede encontrar más información: Álvaro Pombo gana el Premio Cervantes 2024: «Dios es una evidencia de los pueblos y también para mí» – ReL
Fuente: Religión En Libertad
«Creo que el tema de Dios es de gran actualidad. Inactuales son los agnósticos, me parece a mí. El tema de lo sagrado y lo divino, y por tanto el tema de Dios, y el cristianismo, es una cosa muy seria. Esto no quiere decir que yo sea un devoto o un beato practicante, pero hay una especie de fondo espiritual cristiano en mis libros y en mi obra»
«A mí me decían que tenía perfil bajo y ese, al final, ha sido el mejor de los halagos». El seleccionador nacional de fútbol, Luis de la Fuente, ha hecho gala de humildad, cercanía y familiaridad, durante un coloquio en el Aula Magna de la Universidad CEU San Pablo con el que se ha inaugurado el diploma universitario de Experto en Liderazgo y Compromiso Cívico de CEU-CEFAS. Fuente: Alfa&Omega Mas información: Luis de la Fuente: «Gracias a mi familia y a la religión no sé lo que es la soberbia» – Alfa y Omega
La experiencia de José María Rodríguez ha formado parte de la mesa redonda de testimonios de la Semana Española de Misionología que se está celebrando estos días en Burgos.
Muy interesante la entrevista y testimonio de este misionero que nos habla de Tailandia, donde dice: » hay que entrar por la puerta pequeña y sin hacer ruido»
No se piense en una persona enfermiza y débil, resignada a una existencia limitada -que tampoco falta esta tipología en la historia de la santidad- sino todo lo contrario, era de una personalidad arrolladora que por donde pasaba iba dejando una huella profunda, especialmente entre los jóvenes, que disfrutaban de su compañía..
En el artículo escrito por Alberto Royo en Vida Digital, puedes conocer el ejemplo de esta persona, que con gran esfuerzo e iluminada por el Espíritu Santo, tuvo una vida muy difícil, y que actualmente se encuentra en proceso de canonización.
Las últimas fotos de Johan van Hulst, antiguo maestro y luego senador holandés del partido democristiano, lo muestran elegante y alerta. Tenía 107 años y era un héroe de la II Guerra Mundial a pesar suyo. Durante la ocupación de su país, su escuela de formación de profesorado estaba frente al Hollandse Schouwburg, un teatro de Ámsterdam situado en el corazón de la comunidad judía local. Considerado un lugar indeseable por los nazis, allí metían a familias enteras para luego deportarlas a campos de concentración. Separados de sus padres, los menores de 12 años acababan en una guardería junto al local de Van Hulst. Y esa coincidencia marcó su vida. Para los pequeños era solo un descanso camino del mismo destino de los adultos, pero unos 600 fueron escondidos entre familias de acogida del país burlando al invasor. Leer más